En cualquier proyecto digital hay elementos de páginas web que no se pueden negociar. Recuerdo siempre que uno de los principales problemas que existen en las páginas web actuales es que son muy bonitas pero muy poco funcionales. Esto hace que cuando falta alguno de los elementos de una web que hacen que cumpla su objetivo, se pierda efectividad. Muchas veces, tu cliente no entiende qué ofreces, no encuentra lo que busca y lo que acaba pasando es que se va a otra empresa por un fallo que podríamos evitar sin mayores complicaciones. Por eso, independientemente del tipo de proyecto, hay una estructura mínima que siempre debe estar presente.
Para poder entender si el cliente está entendiendo bien tu web debes tener unas nociones básicas sobre cómo diseñar una página web. Para ello, debes pensar si puede saber qué le ofreces en menos de 5 segundos, si hay alguna llamada a la acción que le lleve a la compra, si se puede ubicar correctamente a lo largo del menú… Todas estas preguntas y muchas otras hacen que puedas ver tu web como una persona más, y no como su dueño que al fin de al cabo nos va a hacer que no veamos sus fallos.
Elementos de páginas web que no pueden faltar
Header
El header es el elemento que se ve en la parte superior de la página web, y es uno de los elementos de una web con mayor impacto en la orientación del usuario. Funciona como un panel de control ya que indica dónde estás, te indica a qué partes de la web puedes ir y nos permite organizarnos dentro de toda la web. Si el header falla, el resto de la página trabaja cuesta arriba.
Generalmente, el header está compuesto por nuestro logotipo y por el menú. Debemos cuidar que ambos elementos se puedan ver con facilidad en todo momento, para que el usuario no se pierda. Además, debemos pensar que en función de cómo diseño una página web y organizo su información, habrá unos elementos que deban estar visibles en todo momento y otros que no. Creo que es obvio que debemos pensar en que nuestras páginas más útiles deben estar siempre visibles (servicios, contacto…) pero otras podrán estar ligeramente escondidas (el servicio número 45). Un menú que tiene demasiados enlaces y que unos se ponen por encima de otros solo va a hacer que confundir a nuestro cliente. Cuanto más sencillo hacemos las cosas, mejor nos van a salir.
Podemos incluir una llamada a la acción para que los clientes nos contacten o vayan a una zona de nuestro interés, como una página de venta de un producto en concreto. Existen algunos detalles que nos permitirán diseñar mejor estos elementos de una web, como controlar la altura de este elemento, que se vea en todo momento a lo largo de la web o que tenga una información correctamente organizada. Todo esto, nos puede marcar la diferencia con nuestros clientes.
Contenido que guía al usuario
Una vez empieza el contenido, tenemos que tener en cuenta que la primera información que aparece es la más importante para el cliente. Es lo primero que va a ver al entrar en nuestra web, y por ello, debe estar perfectamente pensada para que capte su interés. La gran mayoría de los profesionales llamamos a esa primera zona de información el above the fold, y su función debe ser la de explicar qué haces y por qué deberían elegirte en cuestión de segundos. Si estos elementos de páginas web no se diseñan pensando en el cliente, no captarán su atención y por tanto no querrán ver más información.
Existen muchas maneras de crear este tipo de mensajes, usando diferentes metodologías en función de qué quieras enseñar y cuál sea tu enfoque con tu proyecto. De manera general, la información debe presentar el servicio o el producto y los beneficios de que el cliente lo contrate o compre. Cómo planteemos estos primeros elementos de una web nos va a determinar sobre cómo va a interactuar el usuario con nuestra página
Es importante que tengas en cuenta algunas técnicas de copywriting. Una de ellas es centrarse en los beneficios, con frases específicas y sobre todo centrándose en lo que puede facilitar el día a día del cliente. si nos centramos en los beneficios tendremos muchas más opciones de ventas.

Formularios
Los formularios son uno de los elementos de una web más sensibles a pasar desapercibidos o ignorados por los clientes. Un bien diseño de formulario nos puede permitir conseguir contactos con personas interesadas en nuestros productos o servicios, y para ello debemos tener en cuenta cómo diseñar una página web para que facilite este proceso. Lo más habitual es lo contrario, que se entorpezca con demsiados campos de información, preguntas complejas o demasiado abiertas… en este caso, lo concreto es mucho más efectivo que lo abstracto.
Debemos colocar los formularios en una zona de interés para el usuario, normalmente después de haberle mostrado los beneficios de nuestro producto o servicio. Además, tenemos que asegurar que los clientes rellenen los formularios sin esfuerzo, ya que esto nos va a permitir poder conseguir la mayor cantidad de clientes posibles. Para ello, los formularios se tienen que simplificar al máximo, obtener la mínima información de nuestro interés… si necesitamos más adelante más información la podremos conseguir en otros momentos
Llamada a la acción o CTA
Las llamadas a la acción son esos botones que aparecen en todas las webs, que destacan bastante y que nos incitan a comprar o ver otra información que pueda interesarnos. Estos elementos del diseño web que técnicamente se llaman CTAs nos permiten poder guiar a los usuarios a donde nos interesa como vendedores. Es importante tener en cuenta que los CTAs es uno de los elementos de una web más delicados, ya que si ponemos demasiados pocos no estaremos sacándoles partido, pero si ponemos demasiados dejaremos la sensación de que solo queremos vender. Por ello, debemos pensar muy cuidadosamente cada zona en la que lo colocamos, para que las llamadas a la acción se hagan de manera natural y no molesten al usuario en su sesión dentro de nuestra página web.
Clarificar qué pasa cuando el cliente toca un CTA es esencial para que lo haga. No es lo mismo un botón que ponga «compra» a uno que diga «revisa la oferta». Las palabras que elijamos dentro de nuestro botón son esenciales.
Footer
El footer es el elemento contrario al header, es decir, es lo último que ve el cliente en cada una de nuestras secciones. Al pensar en cómo diseño una página web, debes tener en cuenta que debemos maximizar cada una de las visitas que hacen los clientes. Piensa en la siguiente situación: el cliente revisa toda la información de tu servicio estrella, de arriba a abajo… y llega al final y tiene dudas. Si no sabe cómo contratarte igual se va a buscar otra empresa. O incluso puede ser que se pierda a lo largo de su sesión, y quiera encontrar una información que ya no sabe dónde está.
El footer nos permite recordar información importante o esencial para la web, como el contacto de la empresa, la ubicación, algunos apartados del menú… de manera que los encuentre al terminar de leer por completo una información que le interesa. Un footer bien diseñado permite captar más clientes interesados. Generalmente, el footer también lleva toda la información legal de la empresa. Es uno de los factores legales más importantes por lo que no hay que olvidarlos.
En las páginas web más grandes, con muchas secciones, el footer puede ser un segundo menú en el que poder facilitar información complementaria. Por ejemplo, el header te muestra la información de productos o servicios y el footer te muestra la que tiene que ver con las condiciones de los servicios, las políticas empresariales e incluso la opción de facilitar un curriculum a dicha empresa para trabajar con ellos.
Páginas clave que no pueden faltar
En todas y cada una de las webs, debemos incluir unas páginas básicas. No importa lo sencilla o compleja que sea, toda la organización de la información debe partir desde aquí. Si se necesita más complejidad podremos hacer distintas subcategorías y si no, lo dejaremos de manera sencilla para que no genere un caos dentro de la web.
- Home o inicio: muestra una primera información para intentar captar a nuestro cliente ideal y generalmente lleva la información que nos da valor a la empresa (testimonios, reseñas…).
- Servicios/Productos: muestra todo lo que le podemos ofrecer al cliente.
- Contacto: información de contacto, apertura de tienda o local y similares.
- Privacidad/Legal: son páginas obligatorias que deben aparecer si o si en los elementos del diseño web.
Conclusión
Diseñar elementos de una web no va de decorar, va de habilitar tareas. En mi experiencia, cuando tratas el header como panel de control, mantienes un menú corto y claro, presentas un hero que explica la propuesta de valor y colocas CTAs visibles con formularios ligeros, la web funciona: la gente entiende, encuentra y actúa.










