El precio hay que ocultarlo, ¿por qué es importante crear estrategias de precio?

Falsos mitos del mundo digital

28 de noviembre de 2025

Cuando pienso en el precio en el marketing, lo veo como una de los elementos más visibles y sensibles del todas las características del producto. Puedes competir por producto, servicio, marca o conveniencia para el cliente, pero hay entornos donde el número que aparece en la etiqueta decide la compra. En mi experiencia, la política de precios ha sido clave para diferenciarse incluso frente a ofertas similares. Hay clientes que te eligen por cercanía o comodidad pero otros reaccionan de forma muy marcada al precio, porque no lo ven como “un número” sino como un mensaje psicológico sobre el valor.

Aquí entra de lleno el diseño de estrategias de precio: no es solo “poner un precio”, sino elegir la estrategia de precios adecuada para tu objetivo (en función de factores que afectan tanto a tus beneficios como a factor psicológico del comprador). Algo tan simple como terminar en 9, 7 o 5 cambia la percepción. En función de lo que se quiera conseguir con el precio, se deberá utilizar unas estrategias de precio u otra.

Tipos de precios

Entender los distintos tipos de precios es el punto de partida para definir estrategias de precio que sean coherentes con el mercado, la demanda y el posicionamiento que se quiere conseguir con el negocio. Cada modelo responde a una lógica distinta y elegir el adecuado determina la rentabilidad y la percepción del producto. Este marco sienta las bases para tomar decisiones más claras y evitar improvisaciones que erosionen los márgenes de ganancia de tus productos o servicios.

Estrategia a usarCuándo usarEn qué consisteRiesgo comúnAcción táctica
PenetraciónEntrar rápido, mercado elásticoCaptar volumen rápido con precios bajosBajas mucho tu margen de beneficios con productos o serviciosLímite temporal con una subida planificada
Descremado Innovación, poca competenciaAprovechar la poca competencia para aplicar precios altosCuando entran competidores es menos efectivaCalendario de reducciones de precio progresivas
Precio psicológicoTienda de productos, comparadoresUsar precios que psicológicamente nos generan sensacionesHaces ver que el producto es narato sin serlo realmentePrecios ancla y packs bien explicados
Coste-plusCatálogo amplio, control de margenCalculas el precio en base a tus gastos de producciónIgnorar valor percibidoAjuste por elasticidad de margen de precios
Precios diferencialesSegmentos con diferentes tipos de clientes potencialesVarias los costes ofreciendo variaciones del mismo productoCanibalizaciónBeneficios escalonados claros
DinámicoDemanda variable, inventarioVarías el precio en función de condiciones reales del momentoPercepción de precio injusticia en ciertos momentosExplica qué hace variar los precios claramente
BundlesVentas cruzadas, alta complementariedadOfreces más productos para hacer ver la oferta más atractivaComplejo de aplicar de manera equilibradaCrea 2–3 variaciones simples

El uso de este tipo de estrategias permite poder publicar sin miedo los precios de tus productos o servicios, ya que el valor de los productos estará influenciado por la estrategia a utilizar.

Penetración

La estrategia de penetración es un enfoque de estrategias de precio centrado en lanzar un producto o servicio con un precio inicial bajo para acelerar la adopción y ganar cuota de mercado antes que los competidores. Funciona especialmente bien en mercados amplios, elásticos y sensibles al precio, donde captar volumen inicial puede generar efectos de red, aumentar las ventas repetitivas y mejorar la visibilidad frente a otras empresas. Esta estrategia exige medir con precisión el margen de beneficios, la recurrencia y el margen total para evitar que el crecimiento inicial comprometa la rentabilidad futura.

Un error habitual es mantener precios bajos durante demasiado tiempo, lo que termina educando a los clientes a pagar menos de lo que el producto realmente vale y dificultando cualquier subida posterior. Bien ejecutada, la penetración acelera la entrada en el mercado y posiciona el producto, pero requiere planificación desde el primer día.

Estrategia de descremado

La estrategia de descremado adopta el camino contrario: establecer precios altos desde el lanzamiento para capturar el máximo valor posible de los early adopters (primeros compradores) y de segmentos dispuestos a pagar más por exclusividad, novedad o ventajas diferenciales. Este modelo encaja con productos innovadores, servicios premium o propuestas con poca sustitución inmediata. Requiere justificar el precio mediante valor percibido, casos demostrables, soporte sólido y señales claras de autoridad. Además, demanda una planificación escalonada de descensos de precio conforme se amplía el mercado objetivo para poder llegar a un público más amplio. Para que funcione, es clave monitorizar el margen unitario, la segmentación de clientes y la reacción competitiva.

El riesgo principal aparece cuando el diferencial de valor no es evidente: si no se acompaña de pruebas, narrativa y experiencia superior, el precio alto genera fricción en lugar de posicionamiento. Aun así, cuando está bien construida, la estrategia de descremado se convierte en una herramienta potente para posicionar en premium y maximizar retorno en las primeras fases.

Precio psicológico

El precio psicológico es una técnica dentro de las estrategias de precio que aprovecha sesgos cognitivos para modificar la percepción del valor sin cambiar realmente el producto. El cliente no interpreta solo la cifra, sino el contexto mental en el que se presenta. Por ejemplo, los precios terminados en 9, 7 o 5 aumentan la sensación de oportunidad, y usar un precio de anclaje (mostrar primero una opción más cara) redefine qué se considera un precio razonable. Estas variaciones no alteran los costes, pero sí mejoran la el número de ventas porque ajustan la referencia desde la que el cliente compara.

Para que el precio psicológico funcione como una estrategia sólida y no como un truco puntual, debe integrarse en la arquitectura completa de la oferta. Crear packs escalonados, una opción señuelo y un plan claramente recomendado ayuda a guiar la elección del cliente sin presionarlo. Las diferencias entre cada plan deben ser claras y comprensibles en segundos, y se deben explicar los beneficios reales de cada una de las opciones que se le muestra. Tras cada cambio, es imprescindible revisar la relación de ventas, es decir, si la mayoría se mueve al plan básico el valor percibido del resto no está bien construido. Bien ejecutado, el precio psicológico no engaña si no que ordena la decisión.

Premium/valor percibido

La estrategia premium o basada en valor percibido fija los precios en función del impacto que el cliente espera recibir, no del coste de producción. Para que funcione, se necesita una marca sólida, mostrar una prueba social creíble, crear una narrativa coherente y aportar una experiencia capaz de justificar la diferencia frente a alternativas más baratas. Cuando se ejecuta bien, permite aplicar precios diferenciales que posicionan la oferta como opción de referencia, reforzando autoridad y filtrando a los segmentos que no valoran la calidad del producto o servicio en cuestión.

Cobrar más es viable cuando entregas más valor real, ya sea con una mejor experiencia de uso, garantías ampliadas, servicio posventa estable, cercanía logística, acompañamiento personalizado o procesos que reduzcan el riesgo percibido por el cliente. En mi experiencia, los precios premium funcionan especialmente cuando el comprador no quiere complicarse y sabe que recibirá soporte, claridad y resultados. En ese caso, no paga solo el producto, paga la tranquilidad de que todo va a salir bien. Para sostener una estrategia premium, es clave reforzar tres frentes:

  • Prueba social con el uso de reseñas y otros clientes reales.
  • Reducción de riesgo ofreciendo garantías de contratación.
  • Promesas basadas en lo que recibes para clarificar al máximo la propuesta de valor.

Las estrategias premium entrañan un gran riesgo, que correctamente gestionado permite poder ofrecer productos con mayores márgenes de beneficio sin ningún problema. Para hacer una oferta premium hay que estudiar correctamente el mercado y saber si podemos usar ese precio en el marketing de nuestro producto o es algo excesivo.

Coste-plus y margen objetivo

El modelo coste-plus parte de una lógica sencilla que es conocer con precisión todos los costes asociados al producto y sumar un margen fijo para asegurar que cada venta sea rentable. Este enfoque es útil en negocios con estructura estable, catálogos amplios o productos donde la variación del valor percibido es limitada. La ventaja principal es la claridad interna ya que permite fijar precios sin improvisación, evita pérdidas y facilita la planificación financiera. Su principal limitación es que no considera la disposición a pagar del mercado; es decir, puede hacer ganar menos margen de beneficio si los clientes estuvieran a pagar más dinero por los productos o servicios.

La fijación por margen objetivo va un paso más allá. En lugar de sumar un margen arbitrario, calcula el precio necesario para alcanzar un beneficio concreto mediante la fórmula: Precio = Coste total / (1 – %margen objetivo). Es un método más técnico y adecuado para negocios que necesitan garantizar una rentabilidad estable sin depender de factores externos. Sin embargo, exige control riguroso de costes y revisiones periódicas para evitar desviaciones. Este modelo se vuelve especialmente importante al analizar descuentos: si operas con un margen del 30%, un simple 10% de descuento implica que necesitas aproximadamente un 50% más de ventas para conservar el mismo beneficio. Esta relación demuestra que los métodos basados en coste necesitan complementarse con análisis de valor para no erosionar resultados sin darse cuenta.

Cuando se integra adecuadamente, la combinación de coste-plus y margen objetivo ofrece un marco robusto para fijar precios iniciales, proteger los márgenes de beneficio y estandarizar decisiones. Aun así, debe revisarse con la realidad del mercado para saber si esta combinación de estrategias son adecuadas en el mercado.

El equilibrio ideal suele estar en usar estos métodos como precio mínimo, de modo que se pueda ajustar hacia arriba cuando el cliente percibe mayor valor.

Dinámico y discriminación de precios

El precio dinámico permite adaptar tarifas según demanda, temporada, disponibilidad de inventario, comportamiento del usuario o picos de tráfico. Es un sistema que maximiza ingresos en sectores muy variables, como viajes, eventos o e-commerce, donde el valor percibido cambia según el momento. Su fortaleza principal es la capacidad de capturar la disposición real a pagar en tiempo real, evitando pérdidas derivadas de precios rígidos. La clave está en aplicar reglas claras ya que si los cambios parecen arbitrarios o injustos, el cliente percibe manipulación y el efecto se vuelve contraproducente.

La discriminación de precios —o precios diferenciales— ajusta tarifas según el segmento, canal o momento. Es habitual en modelos estudiante/empresa o estructuras Basic/Pro. Este enfoque permite servir a más perfiles sin modificar sustancialmente el producto. Bien implementado, genera escalabilidad y mejora la conversión al adaptar el precio a la realidad económica de cada grupo. El riesgo surge cuando la segmentación no está bien explicada: si no se comunica el motivo del precio diferenciado, el cliente interpreta la variación como incoherencia. Ambas estrategias se multiplican cuando se integran con el uso de los bundles (paquetes de productos) que reducen la comparación directa y aumentan el valor medio del pedido.

Lo más importante de estas estrategias es explicar por qué el precio varía, y cuáles son las condiciones que se deben cumplir para que el precio más bajo se pueda aplicar.

Debes estudiar y aplicar estrategias de precio para poder maximizar los beneficios de tu empresa

Descuentos y retención

Los descuentos son una herramienta peligrosa dentro del precio en el marketing, sobre todo cuando se usan sin estrategia. Generan una facilidad en la compra, pero también pueden erosionar el valor percibido, condicionar al cliente a esperar promociones y afectar márgenes de forma silenciosa. Un descuento mal aplicado destruye más valor del que genera. Por eso, deben usarse para ocasiones concretos que lo justifiquen como lanzamientos, liquidaciones reales de stock, estacionalidad o programas de retención. Las reglas deben ser claras, visibles y con duración limitada.

La conexión entre descuentos y retención es clave. Cuando un descuento incentiva una compra recurrente deja de ser una rebaja y pasa a ser una inversión. El cliente entiende que el incentivo no es para todos, sino para quienes ya han demostrado interés o relación con la marca. Este tipo de descuento educa al usuario y sostiene la percepción de valor.

En mi experiencia, los descuentos se deben alinear con las condiciones de los clientes, no con los las necesidades del negocio. No es correcto aplicar una estrategia de precios de descuento por necesitar un mayor beneficio con condiciones concretas del negocio.

Precios diferenciales y versioning

El versioning es una estrategia de precios que crea versiones del mismo producto (Básico, Recomendado, Pro…) para captar distintos niveles de disposición a pagar sin aumentar costes de manera proporcional. Este enfoque permite que un solo producto sirva a múltiples segmentos, desde clientes sensibles al precio hasta aquellos que buscan más funcionalidad o soporte. La clave es diseñar niveles con límites reales: no basta renombrar planes; cada versión debe resolver necesidades concretas y mostrar diferencias evidentes.

Los precios diferenciales funcionan cuando responden a necesidades distintas, como soporte prioritario, más capacidad, funcionalidades avanzadas, garantías adicionales o acceso exclusivo a ciertas funciones. Para evitar confusión, cada nivel debe tener fronteras claras que lo diferencien de los demás, deben no solaparse entre las distintas versiones y deben comunicar los beneficios de manera inmediata. La opción intermedia suele actuar como punto de equilibrio, mientras que el plan superior refuerza la percepción de valor.

Framework para elegir estrategias de precio

El framework para elegir estrategias de precio establece un proceso estructurado que evita decisiones impulsivas y asegura coherencia entre lo que se promete y lo que se cobra. Todo parte de analizar la intención de compra, la elasticidad del cliente, los objetivos de negocio, el valor percibido, la competencia y la capacidad operativa. Cuando estos elementos se ordenan, es más sencillo decidir si conviene una estrategia psicológica, premium, diferencial o basada en volumen, y sobre todo, ajustar precios con criterio y no por intuición.

El primer paso consiste en definir los objetivos y restricciones. Debes aclarar si buscas margen de beneficios o más cuota de mercado y asumir las limitaciones reales. Debes tener muy en cuenta el precio que vas a poner en relación a los márgenes que quieres obtener con ellos, y a su vez saber qué precio te debes marcar como mínimo para evitar incurrir en dejar de ganar beneficio.

El segundo paso analiza la elasticidad y el valor percibido. La elasticidad indica cómo responde la demanda a los cambios de precio. Si el mercado está afectado por las ofertas de precio y tiene variaciones en la demanda de productos o servicios generalmente va a estar más condicionado a estrategias de precio que tengan que ver con los márgenes o descuentos. Por el contrario, si estamos en un mercado inelástico que es el contrario podremos emplear los tipos de precios centrados en sacar mejores rendimientos económicos.

El tercer paso es el que tiene en cuenta a la competencia, los precios de anclajes y la sensibilidad al precio. En este caso es bastante útil elaborar un mapa competitivo (barato–medio–premium) que nos revela dónde encaja la oferta de los productos o servicios que estamos ofreciendo. El anclaje establece una referencia superior (como un pack Pro o un plan con más valor) para que la opción recomendada resulte más razonable.

Las estrategias de precio deben ser uno de los primeros factores a plantearse antes de publicar nuestros productos y servicios. Nos deberemos preguntar cómo es nuestro cliente y qué tipo de ofertas pueden funcionar o no.

Errores comunes y cómo evitarlos

A la hora de crear una estrategia de precios para nuestros productos o servicios, debemos evitar estos errores habituales que cometen las personas que no sean expertas en marketing:

  • Descuentos crónicos: hacen que el cliente solo compre en momentos de descuento.
  • Falta de anclas: el cliente no tiene un precio referencia con el que comparar.
  • Incoherencia valor-precio: prometes un producto/servicio premium y haces ver que es barato (o viceversa).
  • Versiones clonadas: no crees planes muy similares que apenas se diferencien más que en el precio.
  • No medir: debes estudiar cómo influyen los precios en tus clientes.

Conclusión

Las estrategias de precio influyen directamente en la percepción, el posicionamiento y la rentabilidad de un negocio. Elegir bien requiere combinar datos, psicología, valor entregado y aplicar alguno de los tipos de precios previamente mencionados. Cuando el precio se planifica y estudia, se convierte en una herramienta de crecimiento en lugar de un freno, y permite sostener márgenes saludables sin sacrificar experiencia ni calidad. Todas las empresas deberían plantearse su estrategia de precios independientemente de lo que hagan otras empresas de su competencia.

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